Cubierta entramado ligero

El sistema de cubierta de entramado ligero se compone de una estructura portante de madera técnica, sobre la que se fija un tablero estructural que garantiza el arriostramiento y el efecto diafragma del conjunto. El espacio entre viguetas se rellena en su totalidad con aislamiento termoacústico. El correcto comportamiento higrotérmico del paquete se asegura mediante una barrera de vapor hermética  y una lámina impermeable transpirable en la exterior. Finalmente, un sistema de doble rastrelado sobre la lámina exterior genera una cámara de aire ventilada que protege la estructura, disipa el calor y sirve de soporte directo para el revestimiento final de la cubierta.

ASPECTO Valor
Acustico Rw (db) 39
Fuego (EI/REI) 60
Peso (kg/m2) 41
Térmico U (W/m2K) 0.18

Descripción

El módulo estándar industrializado para cubiertas se configura mediante la superposición de capas técnicas que garantizan las prestaciones mecánicas e higrotérmicas. Aunque la configuración varía según el proyecto, la estratigrafía tipo se compone de:

  1. Subestructura. Esqueleto principal formado por viguetas de madera dispuestas paralelamente con una modulación constante (habitualmente 400 mm o 600 mm entre ejes). En el caso de cubiertas planas, también se utilizan cerchas ligeras ensambladas con placas metálicas que facilitan la formación de la pendiente necesaria para la evacuación del agua.
  2. Tablero estructural. Panel de madera técnica de altas prestaciones (tipo partículas o virutas orientadas) fijado mecánicamente a ambas caras del bastidor. Aporta estabilidad al descuadre y sirve de soporte base.
  3. Aislamiento del núcleo. Material aislante, preferentemente lanas minerales, que garantizan un mayor aislamiento acústico frente a otros materiales como el poliestireno extrusionado, además de proporcionar la resistencia térmica base, rellenando la totalidad del espesor entre montantes.
  4. Membranas de estanqueidad. Según la ubicación del forjado (planta intermedia o suelo sanitario) y la solución constructiva específica:
    1. Barrera de vapor: se dispone para controlar el flujo de humedad y evitar condensaciones intersticiales, en la cara caliente del cerramiento.
    2. Lámina impermeable transpirable: se sitúa en la cara exterior, sobre el aislamiento o el tablero superior, para proteger la madera de filtraciones de agua exterior mientras permite que la cubierta transpire
  5. Cámara de aire y subestructura. Para las soluciones ventiladas, se instala un sistema de rastreles y contra-rastreles sobre la lámina impermeable, fijados a la estructura base. Este doble enrastrelado genera una cámara de aire y sirve de soporte directo para el acabado.
  6. Acabado exterior. La capa final de la cubierta se adapta a la tipología del proyecto. En cubiertas inclinadas se emplean soluciones como teja semiplana, chapa metálica o pizarra. En el caso de cubiertas planas, pueden ser no transitables con protección de gravas, o transitables con pavimentos de madera sobre rastreles.

Ventajas

  • Velocidad de ejecución y montaje. La característica más destacada de este sistema industrializado es su rapidez. Al ser un método de construcción «en seco», reduce significativamente los tiempos de obra.
  • Ligereza estructural. El sistema presenta una relación resistencia/peso muy elevada en comparación con el hormigón o el acero. Esta reducción de la carga muerta (peso propio) permite optimizar la cimentación y resulta especialmente idónea para rehabilitación o ampliaciones sobre estructuras existentes con capacidad portante limitada.
  • Optimización térmica y acústica. El diseño esqueletizado permite alojar el material aislante directamente en el interior de la sección estructural. Esto aprovecha el espesor de la cubierta para alcanzar altas prestaciones sin necesidad de aumentar la altura total del paquete constructivo. Adicionalmente, la propia naturaleza de la madera minimiza los puentes térmicos lineales. En proyectos exigentes como el estándar Passivhaus, los tableros técnicos superior e inferior, sellados correctamente, pueden funcionar como la capa continua de hermeticidad al aire.
  • Reducción de la huella de carbono. El sistema de madera actúa como un sumidero de CO2, lo que reduce drásticamente la huella de carbono general del proyecto. Al no requerir trabajos húmedos, también se minimiza la generación de residuos y escombros en la obra.
  • Versatilidad arquitectónica. Las cubiertas de entramado ligero permiten diversas configuraciones, como la creación de cubiertas ajardinadas mediante la adición de capas filtrantes y de drenaje. En el plano estructural, el uso de cerchas ligeras facilita la formación de pendientes para la evacuación de agua y resulta ideal para cubrir grandes luces de manera eficiente.
  • Acabados directos. En el interior, los tableros estructurales de soporte pueden utilizarse directamente como acabado decorativo. También es posible prescindir de un falso techo pintando directamente sobre la superficie homogénea del tablero.

Inconvenientes

  • Ingeniería y plazos obligatorios. Se requiere una planificación estricta y previa a la ejecución, para la ingeniería de detalle y para el suministro de materiales. Esta necesidad de ingeniería previa y el plazo asociado para el suministro de materiales impiden la improvisación habitual en la construcción tradicional.
  • Sensibilidad a la humedad durante la obra. La madera estructural y los tableros derivados poseen un comportamiento higroscópico. Durante la fase de ejecución, el sistema es vulnerable a la lluvia y a la humedad ambiental excesiva si no se protege adecuadamente frente al agua. Una exposición prolongada sin la estanqueidad garantizada puede provocar hinchazones en los tableros o el inicio de patologías fúngicas en la estructura.
  • Limitación de luces (grandes vanos). El entramado ligero tiene limitaciones para cubrir grandes vanos sin recurrir a cantos excesivos o vigas de ingeniería de alto coste, a diferencia de lo que ocurre con sistemas pesados o masivos como el CLT. Esta característica puede condicionar la distribución arquitectónica, haciendo necesarios muros de carga o apoyos intermedios más frecuentes.
  • Inercia térmica reducida. Al ser un sistema ligero con mucho aislamiento pero poca masa térmica, tiene menor capacidad para acumular calor y regular los picos de temperatura interior (efecto de desfase térmico) en comparación con forjados masivos, lo que puede requerir estrategias de climatización más dinámicas.
  • Sensibilidad ante sobrecargas puntuales. La estructura está optimizada para soportar cargas uniformemente repartidas mediante una modulación constante. Si se prevé la instalación de elementos pesados sobre la cubierta (como paneles solares de gran formato o equipos de climatización), la modulación estándar debe interrumpirse. Esto obliga a diseñar refuerzos específicos, requiriendo viguetas dobles o vigas brochales para redistribuir correctamente las cargas hacia los elementos estructurales adyacentes.
  • Aislamiento acústico. La ligereza del sistema dificulta la atenuación de ruidos de baja frecuencia y de impacto. Resultará imprescindible la interposición de bandas resilientes sobre las viguetas y la colocación de techos suspendidos con incorporación de aislamiento de lana mineral y, en ocasiones, amortiguadores para desacoplar mecánicamente el suelo del techo inferior.

Recomendaciones de diseño

  • Fijar un intereje constante. Se definirá la separación de montantes en función de los múltiplos del ancho estándar del tablero estructural y optimizar el material.
  • Fijación del diafragma (encolado y atornillado). Se recomienda encarecidamente encolar el tablero a las viguetas además de fijarse mecánicamente con tornillos o clavos. Esta unión «rígida» cumple una doble función: mejora el comportamiento estático de la sección (efecto de viga en T) y elimina los ruidos por fricción (chirridos) provocados por el movimiento madera contra madera a largo plazo.
  • Disposición de los tableros (matajuntas). Los tableros deben colocarse siempre con su eje mayor perpendicular a las viguetas y rompiendo juntas (al tresbolillo o matajuntas), evitando la continuidad de las juntas transversales. Es crítico dejar una holgura perimetral de dilatación (aprox. 10-15 mm) en el encuentro con los muros para absorber los movimientos higroscópicos del tablero.
  • Continuidad de las membranas: La efectividad del sistema depende de la hermeticidad. Las láminas de barrera de vapor (interior) y la lámina impermeable transpirable (exterior) deben solaparse adecuadamente (mínimo 10-15 cm) y sellarse con cintas adhesivas específicas. Es vital asegurar la continuidad de estas láminas en los encuentros con los muros, solapando la barrera de la cubierta con la del muro inferior para evitar infiltraciones de aire o agua.
  • Arriostramiento transversal (cadenetas). Para luces superiores a 2,5 o 3 metros (según cálculo), se recomienda la instalación de elementos transversales de bloqueo (cadenetas o blocking) entre las viguetas. Estos elementos evitan el vuelco lateral de las vigas y ayudan a repartir las cargas puntuales entre varias viguetas vecinas.
  • Refuerzo de huecos (Brochales): En las zonas donde se interrumpa la modulación estándar para el paso de instalaciones de gran dimensión (salidas de humos, ventanas de tejado o huecos de acceso), se debe reforzar el perímetro del hueco. Esto se realiza habitualmente duplicando las viguetas laterales y colocando vigas brochales transversales que redistribuyan la carga cortada hacia los elementos estructurales adyacentes.

Información adicional

Acustico Rw (db)

Fuego (EI/REI)

Peso (kg/m2)

Térmico U (W/m2K)

Transporte

Transporte
Tipo de Autorización Longitud máxima [metros] Anchura máxima [metros] Altura máxima [metros] Peso máximo [toneladas]
General 16.5 2.55 4 40
Acc. Especial, Genérica 20.55 3 4.5 45
Acc. Especial, Específica 40 5 4.7 110
Acc. Especial, Excepcional >40 >5.00 >4.7 >110